origas, cotas y corazas en el siglo XII

 

La loriga de malla tiene origen celta, alrededor del III a.c., se utilizó durante toda la edad media ya que proporciona una buena proteccion ante tajos y cortes, especialmente hasta mediados del siglo XIII.  Sin embargo, no ofrece una protección eficaz frente a golpes contundentes, apenas amortiguando la fuerza y clavándose las sortijas en la carne.

En Castilla, la cota de malla era llamada loriga terliz o de sortijas, como lo narra el Cantar del Mio Cid.  Menos frecuentes eran las lorigas de escamas, que ofrece peor protección a las partes flexibles y vulnerables, especialmente las axilas.  En el XII, encontramos  algunas corazas pectorales de escamas que se superponen a una loriga de sortijas.

Por loriga se conoce la cota con mangas largas y que llega hasta la rodilla. Si tiene manga corta se llama lorigón, más sencilla.  La parte inferior se llama faldón.

Las mangas largas complican enormemente la movilidad y exigen una mayor perfección en la urdimbre. Destacar que las sortijas, que generalmente se unen segun el modelo 4-en-1, siempre se tejen en líneas horizontales.  En caso contrario, la malla se descolgaría, estirada por su propio peso, entre 10 y 15kg.

De todos modos, no se puede olvidar que su construcción exigía mucho esfuerzo y su precio la hacía prohibitivo a la gran mayoría de los guerreros.  Esto hace que se asocie la imagen de los caballeros al uso de loriga.  Evidentemente, el guerrero capaz de costearse una loriga, antes armaría un caballo de guerra.

A finales del XII se añaden refuerzos de cuero para aumentar la protección.  En francés, lenguaje culto del XII, se denominan cuirie o cuirasse, a partir del vocablo franco cuir (cuero) y del que derivaría el vocablo español coraza.

A pesar de ser una idea muy generalizada, las armaduras de platas (chapas de metal o launas) no existirán hasta doscientos años más tarde, tras un proceso gradual que fue incorporando sucesivamente refuerzos de metal y cuero sobre las partes más expuestas. No obstante, la loriga de sortijas ofrece una buena protección ante cortes

 

Veamos algunos ejemplos de lorigas usadas en el siglo XII:

Loriga de escamas

Esta loriga se ha encontrado en Álava y está fechada en el siglo XII.  Ofrecía protección complementaria al pecho.   

 

Lorigón con tirantes

Este modelo es anticuado para el siglo XI y existen varios ejemplos en el tapiz de Bayeux y entre las tropas mercenarias normandas  al servicio de Bizancio.

Los tirantes alivian el peso de los hombros y una apertura central facilitaba el andar o montar a caballo.

 

Lorigón con almófar

Otro modelo muy común, del que existen varias representaciones. Era habitual llevar almófar solidario con la loriga.  El rectángulo de malla sobrepuesto en el pecho, sujeto en sus esquinas con cuatro botones o lazos, parece haber servido para tapar y proteger el cierre del cuello de la loriga.

La apertura central del faldón indica que el portador montaba a caballo. Si se tratara de un infante la apertura se solía situar en los costados.

La manga corta aporta mucha movilidad a los brazos, aunque podría ir complementada con brafoneras, brazales y vendajes.

 

Loriga con manga larga

Esta loriga es la más completa ya que tiene almófar solidario, manga larga y cubre hasta la rodilla.

La manga larga exige gran destreza al tejer ya que para permitir la flexion de los codos es necesario ensanchar el diametro de la manga.  Esto obliga a tejer las mangas en sentido horizontal (cuando el brazo está en reposo).  Como en el pecho la malla también se teje en sentido horizontal, no se puede unir directamente a las mangas.  Es necesario hacer una unión oblícua. 

 

Lorigón

Quizás sea el modelo más común. Cubría hasta los muslos. Los brazos y piernas debían ser protegidos con vendajes, brazales o grebas.  Su moderado peso le hacía adecuado para el guerrero que  combatía a pie, que solín dejar aberturas a los costados para facilitar el paso sin desproteger la ingle.

La manga corta aporta mucha movilidad a los brazos.

 

Loriga con perneras

Abundan las representaciones de esta loriga (Tapiz de Bayeaux, capiteles románicos en San Justo de Segovia) rematada en perneras en vez de faldón.  Todos los bordes están rematados en cuero.

Sobre los hombros, dos botones permiten abrir el pecho, facilitando la colocación de la loriga.

El almófar o cofia (ventaille en lengua franca) es solidario con la loriga.

Coraza laminar

Los mercenarios que combatieron en Bizancio o los cruzados llegados de Tierra Santa importaron nuevos diseños.  Las lorigas laminares tienen gran tradición en Oriente Próximo

Usada como refuerzo sobre las lorigas de sortijas proporciona una buena protección adicional.

 

lmófar, cofia o ventaille

 

El almófar es el vocablo hispano para la capucha de mallas que cubre la cabeza.   En algunos textos mencionan almófar doblado lo que indicaría que podría tener doble capa de sortijas. Un equivalente es el vocablo avantalla, derivado de  ventaille, en lengua franca y modernamente es común encontralo como cofia de malla.

Lo normal es que el almófar esté unido a la loriga.  En castellano, el alpartaz es una capucha que se extiende hasta cubrir los hombros, independiente de la loriga.

Si la malla simplemente cuelga del yelmo, se llama camal, (proveniente del francés camail) un modo de aligerar el peso que soporta la cabeza.

Al almófar se le añade una extensión que permite cubrir la parte anterior de la cofia, protegiendo la boca y dejando sólo los ojos al descubierto.   Basicamente hay dos modelos. EL más antiguo era un rectangulo de malla que se fijaba con dos correas.  Otro era una prolongación triangular de la cofia.

Muchas veces se usa una tira de cuero para ajutar el almófar al contorno de la cabeza.

Veamos algunos ejemplos de almofares usadas en torno al siglo XII:

Almófar con protector frontal

Un pequeño rectágulo que se ataba mediante correa al cuello y a la nuca.  Iba interiormente forrado para evitar golpes a la boca.

 

Almófar con protector lateral

Una prolongación triangular en un lado de la cofia que se cruza sobre el rostro y se anuda en el lado opuesto de la sien.

 

 

Almófar con cierre posterior

Para conseguir un mejor ajuste algunos almófares tenían una abertura posterior.  Una vez colocada y anudada, quedaba completamente entallada al cuello, evitando partes colgantes. 

 

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Siglo XII 

Vestido y Calzado

 

 

aniquetes, brafoneras y brazales

 

Los maniquetes o manípulos son unas manoplas con palma de cuero y el dorso cubierno de sorijas o malla.  Este vocablo deriva del francés manicel.  Hasta el XIII no aparecieron guantes de sortija o malla con dedos diferenciados.  Unos maniquetes disponían de una abertura en la muñeca y otras en la palma. Ambas aberturas servían para permitir sacar la mano con facilidad.

Las brafoneras o brahoneras son protecciones de malla para los brazos o piernas.  Las que estaban rematadas con maniquetes debieron ir anudadas a la muñeca mediante una tira de cuero que ajustaba la malla y evita que se descuelgue el maniquete cuando el portador  baja los brazos.  El motivo es que las mangas están tejidas con líneas de sortijas horizontales lo que requiere un ensanchamiento a la altura del codo para permitir que éste se pueda doblar.  Ese exceso de superficie que requiere el brazo en su flexión se descuelga al estirar el brazo.  Con las correas a la altura de la muñeca y del antebrazo, se mitiga la citada extensión.

Veamos algunos ejemplos ambientados en el siglo XII y XIII:

Brafonera

Esta sencilla solución sólo cubre el dorso de la mano, dejando libres los dedos para una mejor sensibilidad en el agarre. 

 

Maniquete

Existen bastantes imágenes en las que se aprecia una abertura en la palma que permite una fácil y rápida introducción de la mano. 

 

Brafonera

Detalle de la unión entre la brafonera, que protege el antebrazo y la manga de la loriga.  Mediante una correa de cuero se unirían ambas partes

 

Maniquete

Se aprecia una abertura en la muñeca que permite una fácil y rápida introducción de la mano.  La abertura quedaría cubierta con la misma tira de cuero que la ajusta a la muñeca.

 

 

alzas y brafoneras

 

    Las protecciones de malla o sortijas para ls piernas se conocían como calzas de malla ("caussas de ferre" en lengua franca).  Existen numerosas representaciones donde se aprecia que las brafoneras cubrían la parte anterior de la pierna a la que se fijaban con correas o trebugueras. Otras calzas cubrían completamente la pierna.    Todas se suspendía mediante correas del cinto o del perpunte.

Las brafoneras (en castellano) o brassonieres (en provenzal) también englobaban las protecciones para los antebrazos.  En los condados catalanes solamente aludían a las protecciones de las piernas.

Es habitual atar una jareta bajo la rodilla para evitar el descolgamiento.

A mediados de siglo los pies también se cubren con malla (escarpines) e incluso con escamas metálicas.

Algunos algunos ejemplos de calzas y protecciones de las piernas:

Grebas o canilleras

Una protección simple pero efectiva que consiste en usar laminas de metal ligeramente trapezoidales.  Se fijan a la pierna mediante correas o trebugueras. No se colocan directamente sobre la piel desnuda si no sobre calzas de tela o vendas.

Otro tipo de grebas o canilleras, hechas de una pieza, aparecen ya entrado el siglo XIII.

 

Brafoneras

Cubren con malla la parte anterior de la pierna , se suspenden mediante una liga desde el cinto del calzón.  Las trebugueras son las correas que ajustan la malla a la pierna.  Algunas cubren también el zapato o escarpe.

Muy frecuente entre jinetes de cierto poder adquisitivo

Tiras de cuero sobre piel

Muy sencillas pero efectivas ante golpes contundentes y cortes.  Simplemente envolver la pierna con piel, que se fija y aprieta con tiras de cuero.

Existen muchas imágenes de esta protección aunque es de suponer que era propio de milicias y levas de gente que lucha a pie.

 

Ocreas de lana

Esta sencilla protección consiste en envolver la pierna con un paño de tela que se ajusta mediante cordones.  Es muy similar a las abarcas que han usado muchos de los pastores de la península hasta épocas recientes.

Su ligereza le hace indicado para la infantería.  Podría usarse sobre la pierna desnuda o, más probablemente, sobre calzas.

 

Calzas de tela

Si las calzas están confeccionadas con telas recias pueden aportar suficiente protección que aumenta si se atan a la pierna.  Nótese el cruzado bajo la rodilla, muy resistente a deslizarse y aflojarse.

Brafoneras y escarpes con escamas

Como complemento a las protecciones de malla, se han encontrado escamas cubriendo los escarpes. 

Este peso adicional lo hace poco indicado para la infantería, que exige mayor movilidad.

 

Calzas de hierro

Cubren completamiente la pierna y se sustentan del cinto del calzón mediante una liga.  Para permitir el juego de la rodilla, se necesita tejer un ensanchamiento de la malla que con la pierna estirada quedará descolgado.  Para evitarlo se usa una jareta o correa de cuero que fija la malla bajo la rodilla.

No todas las calzas se prolongarían hasta cubrir el pie.

Calzas con vendas

Las vendas de tela son una solución muy efectiva y usada con profusión en este periodo