PUENTE VIEJO
Cuando las aguas descienden a principios de Agosto,
dejan ver esta obra de sólida sillería.
Algunos expertos creen que no es románico si no romano. Sus cinco ojos semienterrados por el lodo del embalse y sus
recios espolones demuestran la fuerza de las crecidas del Riaza.
Este puente, por cuya travesía debían pagar pontazgo al Marqués
de Villena, une el pueblo con su querida ermita de la Veracruz y las
altas tierras del páramo.
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