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Maderuelo
es uno de los santuarios más importantes de la pintura románica
castellana, junto con San Baudelio de Berlanga, este último
situado en la provincia de Soria.
Esto
es así debido a los excepcionales frescos de autor anónimo, de
la primera mitad del siglo XII que decoraban totalmente el
interior de la ermita pre-románica de la Santa Cruz ,que fue de
los Templarios y se encuentra a los pies de Madreuelo y a orillas
del pantano de Linares.
Su
orientación, como la mayoría de los templos de la misma época
es Este-Oeste, con la ventana en el ábside orientada al amanecer
o luz del alba que para los de la época significaba “sol de
salud” y el ocaso o “sol de justicia” para los hombres.
Según
cuentan, la ermita, en la época de los Templarios, fue uno de los
trece templos de España donde custodiaban pedazos de la Cruz de
Cristo. Es por ello que existía un culto a la Cruz, que continuó
por una cofradía hasta finales del siglo XIX.
A
principios del siglo XX, la cofradía ya no profesaba culto en la
ermita y fue habitada por dos familias. La conservación se
agravaba al trasformarse la capilla en cuadra y precisamente en
esos años se abrió un nuevo vano, mutilando un fragmento del
fresco importante ( en el
Museo del Prado, existe precisamente en este espacio una gran
laguna y delante de ella han colocado una talla, aunque ésta no
corresponde a la ermita). Después de unos años, se abandonó
convirtiéndose en almacén y algunas de sus
piedras más significativas fueron subastadas. Las pinturas
han estado expuestas al vandalismo de las gentes durante años,
incluso hubo quien contaba que de pequeño tiraba piedras a los
“demonios” que allí se representaban, de hecho existen zonas
perdidas o gravemente dañadas que bien pudiera ser por estos
efectos.
Tanto
la Ermita como sus pinturas salieron de nuevo a la luz pública
por medio de un artículo publicado en el Boletín de la Sociedad
Española de Excursiones en 1907.
La
ermita fue declarada Monumento Nacional el 6 de Diciembre de 1924.
En
el año 1947 los frescos románicos
se trasladaron al Museo del Prado y se encuentran hoy en la
sala de la pintura románica como uno de los ejemplos valiosísimos
de esta época.
Comparte
sala con seis frescos pertenecientes a San Baudelio de Berlanga.
Las
pinturas tienen ahora un soporte de tela con bastidores en una
estructura que pretende imitar la forma de la ermita donde estaban
situadas en su origen, sin embargo, esta nueva estructura es de
menor altura.
La
sensación al observar estas pinturas dentro del museo es
artificial, existen demasiadas cosas que han cambiado desde
su traslado, empezando porque el arranque ha dejado el “alma”
en la Ermita.
Tanto
la iluminación como la altura, no son las mismas, sin hablar del
espacio mágico que tiene la Ermita en Maderuelo, eliminándose
por completo en ese espacio frío que es la cripta del museo.
No
existe -o no facilitan- en el Museo, una explicación de su
traslado ni una documentación del mismo, que la gente observadora
y amante del arte pueda conocer.
El
arranque en modo de “strappo”, es decir, arranque sólo de la
policromía, de estas pinturas únicas fue ejecutado en 1947 por
D. Ramón Gudiol al frente de un equipo de técnicos de la
restauración. El método que utilizaron para el arranque de estas
pinturas fue el siguiente:
Fraccionaron los frescos y los traspasaron a
lienzo, que, aunque era una practica muy utilizada en la época,
es un soporte no rígido que tiene sus movimientos y deformaciones
con el paso del tiempo, afectando directamente a la obra.
Su
intención era la de trasladarla al Museo de Arte Antiguo de
Barcelona, aunque finalmente se trasladó al Museo del Prado,
donde se construyó una capilla en madera de unas dimensiones de
4,98m X 4,50m. donde se adaptaron las pinturas.

Las pinturas fueron catalogadas en 1952.

En
la Ermita de la Veracruz aún se pueden observar en los muros las
formas y colores en la impronta dejada por aquellos que realizaron
el "strappo" de las pinturas.
Gracias al interés y entusiasmo de la Corporación Municipal y el
arquitecto Alberto García Gil por recuperar estos restos
evitando así su olvido y finalmente su pérdida, promovieron
la subvención para la Consolidación de los Restos que quedaron de
los frescos de la Ermita de la Veracruz tras su arranque y posterior
traslado al Museo del Prado.
La Orden de
la Consejería de Educación y Cultura concedió la subvención al
ayuntamiento de esta población el 22 de Agosto de 2001, destinada a
Entidades Locales para obras de Conservación y Restauración.
El importe de la subvención concedida es de 20 611,65 Euros (3 429 490 Pts.)
El importe restante fue concedido por el
Ayuntamiento de Maderuelo.
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